Sobre la cabeza siempre el cielo....

domingo, 22 de agosto de 2010

Recordando al poeta Miguel Hernández

Viene a mi mente el poeta Miguel Hernández. Recuerdo aquel libro que cogí de la biblioteca del barrio, era una recopilación de sus poemas de amor, en mi adolescencia, donde la poesía tuvo tanto peso y tanta presencia. Recuerdo la portada del libro, y cómo mi perro Canelo, lo cogió sin darme cuenta y mordisqueó la portada y algunas hojas; yo no sabía que tenía gusto por la lectura! Tuve que comprar un ejemplar nuevo para la biblioteca,  pero aún conservo aquél, con las huellas de los dientes de mi Canelo, ya muerto.
También la vida o más bien la casualidad o el azar, me regaló el que la boca del Metro de Madrid más cercana a mi casa lleve su nombre. Por dentro, están decoradas las paredes con algunos fragmentos de sus poemas.  También casualmente, las calles de Rafael Alberti y de Pablo Neruda abrazan la casa donde he vivido la mayor parte de mi vida. Volviendo a Miguel Hernández, recuerdo cómo leí  en aquel libro con avidez su biografia, y lo que más me llamó la atención en aquel entonces fue la narración de cómo conoció a su esposa Josefina Manresa. Posteriormente fui conociendo más detalles de su trágica vida. Escribió poemas hermosísimos, y particularmente hay uno, "Elegía a Ramón Sijé", que me une indisolublemente a una persona, compañera del alma, compañera. En estos días el cantautor Joan Manuel Serrat, ha grabado un nuevo disco con poemas de Miguel Hernández. Y para terminar me llevé una grata sorpresa al descubrir  hace poco, en el patio de la Universidad de Antioquia, Medellín, una gran exposición sobre la vida y la obra del poeta. Recuerdo esos versos...

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Y otros dos hermosos poemas de Miguel Hernández " Para la libertad"  y " Menos tu vientre" cantados por Serrat http://www.youtube.com/watch?v=IgAT0jwnVzA y http://www.youtube.com/watch?v=IgAT0jwnVzA&feature=related





1 comentario:

  1. Disolublemente unidas a una estación, a un barrio, a una biblioteca, un instituto, una letras tímidas compartidas en aquellas escaleras.Y un océano de distancia. A veces tengo la sensación de que la añoranza es, más que un sentimiento, una sensación de dolor, porque las cuerdas del alma que unen a la gente, lugares y tiempos, se estiran cuando estos se alejan.
    Uno de mis favoritos de mi poeta favorito:
    http://www.youtube.com/watch?v=PYvtLoBy9as
    El poeta del pueblo. ¿Recuerdas Lore a Manuela? Aquel comentario. "A Miguel Hernández, Lorena, no lo vamos a dar, porque fue un analfabeto y un muerto de hambre "
    Efectivamente, un muerto de hambre, que dejo los versos más brillantes de nuestra literatura.

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